14 marzo, 2009

Javier y Andrés tendrán su vida ¿No es maravilloso?

Pocas noticias ultimamente me han encogido el corazón y emocionado tanto como la que esta mañana traían los medios de comunicación en su portada. Estoy seguro de que a vosotros también. 

La foto es impresionante. La cara y los ojos de Andrés, al que los efectos de la quimioterapia todavía nos dejan a la vista su preciosa cabeza, lo dicen todo; su hermano, Javier, todavía bebe, quien le ha regalado la vida a través de su cordón umbilicar, parece contemplar la situación con un punto de asombro; la expresión y la sonrisa de sus padres es simple y puramente la de la felicidad. Que alegría y que emoción se siente ante esta noticia. Enhorabuena de corazón.

Pero si hay algo que te deja desnudo, desarmado, aturdido, emocionado... es la cara de Andrés ¿verdad?. Ahí esta, con su siete añitos, y con su fonendoscopio colgado alrededor de su cuello, cual médico que se apresta a salvar vidas, mirando con esos enormes y maravillosos ojos, que son los de la vida en estado puro. Es verdaderamente entrañable. 

Pero lo que debemos saber es que Andrés, a sus siete añitos de vida no tenía ya muchas esperanzas por delante; tenía que someterse a una transfusión de sangre cada 15 días, debido a una anemia congénita. Sin embargo, el nacimiento de Javier, su hermano, hace 5 meses, gracias a una selección de embriones, que evitó que heredara la misma enfermedad, ha hecho que mediante un trasplante procedente de su cordón umbilicar salvara la vida a su hermano Andrés. La ciencia al servicio de la vida. ¿No es maravilloso?

Por ello, causa todavía más sonrojo algunas posiciones intrasigentes. Sí, de "horrendo" y "eugenésico" han tildado los obispos el avance científico. Viven en otro mundo.

¿Qué clase de personas pueden ser aquellas que se niegan a la vida? ¿Qué problema moral puede existir al ver a dos niños con su vida por delante? ¿Por qué, quienes dicen defender la vida, se oponen a salvar vidas? ¿Qué les podrían decir a los padres de Andrés y Javier? ¿Qué les podrían decir a Andrés y Javier el día de mañana? 

Son tantas las razones para estar feliz por este avance de la ciencia y a favor de la vida, que sólo con mirar bien la fotografía y observar la cara de esta familia, se dice todo.

Por cierto, Andrés quiere ser médico.

5 comentarios:

Fernando Martínez López dijo...

Félix has sacado a colación uno de los temas más importantes , en materia d esalud, que se ha venido planteando entre los saniatarios estos diez-quince últimos años y sobre el que los socialistas y progresistas lo tuvimos clarísimo desde el principio y sobre lo que , aún hoy, los sectores más retrógrados más reparos morales pusieron y ponen cuando en realidad lo que ocultan es el mantenimiento de privilegios para las élites...bucear en los misterios de la vida no sólo para mejorarla y prolongarla, sino como en este caso SALVARLA. Y siempre sacan a Dios (y su interpretación de su voluntad)para amedrentar los espíritus sencillos, o una ley NATURAL que adaptan ellos a progresos notables para los enfermos crónicos.
¿´Pero quién les ha dado patente de conciencia a estos tíos para jodernos a todos frenando el avance de la ciencia y la investigación?...Y siempre sacan a los nazis (el Vaticano se lo podía mirar, porque fue la Iglesia la que mantuvo su status con el nazismo en aquella guerra...) y argumentos vestidos de barbarie cuando en realidad ocultan algo bastante más infame que es el mantenimiento del privilegio para los de siempre si no ¿cómo se podría haber salvado ese crío si no es con un proceso tan costoso, laborioso, biomédico y genético en la SANIDAD PÚBLICA?
Porque al final esto es como el aborto. Nadie queremos que se produzca pero como se produce debe de ser como ocurría hasta hace unos años: si tienes dinero, viajecito discreto, clínica privadísima y carísima y...pelillos a la mar. Las demás que se jodan o lo que es peor, a la cárcel.
Resulta curisamente paradójico que los que más gritan contra el aborto y se autoproclaman defensores de la vida a ultranza son los que suelen estar a favor de la pena de la muerte o miran para otro lado ante las relidades que yo veo a diario, centenares de niños que mueren por nacer en el sitio equivocado y pobres de solemnidad...
Este crío lo hemos salvado.
Si tuviesen verguenza se sonrojarían...

Espartero dijo...

Me gustaría que alguien de la Iglesia me explicaría por qué motivos se oponen a la felicidad de estos padres, por qué se oponen a los avances científicos cuando no les convienen...Es lamentable el doble rasero.

SALUD Y PROGRESO

Socialistas de Cuzcurrita dijo...

Un auténtico milagro para la madre del niño salvado. Justamente quienes creen en milagros lo critican.
Ausente una vez más de la realidad el Poder Eclesial.

Emilia Fernández dijo...

¿La iglesia no condeno también a Miguel Servet, por sus descubrimientos sobre el torrente sanguineo????. Hoy los catolicos que lo necesitan pueden hacerse una trasfusión y no pasa nada. El problema es que la jerarquia de la iglesia siempre va en la retaguardia del progreso y piden perdón pasados 500 años.
Yo también me emocioné y espero que la ciencia salve muchas más vidas.

IBE dijo...

Otro avance del progreso de la ciencia y, la Iglesia, como siempre, a años luz. ¿Por qué no nos olvidamos de sus opiniones en todos estos temas? No aportan nada y sólo buscan crear crispación.
Su última "hazaña" la exhibición de vídeos de abortos, de distintas semanas, en centros concertados para buscar negar el voto al socialismo. Indignante, pero cuando no hay defensa posible de sus ideas, consideran más fácil este ataque a mentes débiles todavía por ser chicos y chicas de secundaria.