26 enero, 2009

Ryszard Kapuściński. Maestro.

La verdad es que escribir sobre Kapuscinski (1932-2007) es un placer. Ha sido una persona que ha dejado una enorme huella debido a la gran brillantez con la que realizó su trabajo. Fue periodista. Y sobre todo fue un persona humilde que honraba a toda la profesión. También era historiador, pero en determinado momento escogió ser periodista, aunque también afirmaba que todo periodista era historiador. 

El periodismo (el de altura) le tiene como uno de sus grandes personajes, y la verdad es que después de leer sus libros, se puede decir que es de esas personas que no sólo honran la profesión, sino que la dignifican. Hace falta.

Casualmente me mandaron leer, hace algo más de un año, un libro suyo (Ébano) que me dejó una huella profunda. Trata sobre África, pero no desde una visión elitista; que va, todo lo contrario, es un canto a la humanidad y a los que no tienen nada. 

Kapuscinski, influenciado por la escuela de Annales, sabía que debía escribir desde abajo, y para los de abajo. Sabía que debía escribir sobre los que no tienen quien les escriba. Ébano es un maravilloso libro sobre África, que no deja indiferente a nadie, pues relata no sólo cómo es África, sino cómo se vive en ese continente. Recomiendo su lectura, pues quien lo haga pasará un buen rato.

Tengo que decir que, después de Ébano, me "piqué" con la bibliografía del genial polaco, y cayó en mis manos un pequeño libro, por su tamaño, pero grande en su contenido: Los cínicos no sirven para este oficio. En poco más de 100 páginas, Kapuscinski, recoge algunas reflexiones de la profesión periodística. Es impresionante, ya que sirve para los grandes medios, como para los pequeños. Sirve para todo el planeta, y sirve hasta para nuestra Comunidad. Debía ser obligarotorio (o recomendable) que en las Facultades, o Institutos, se leyera estas reflexiones. Por mi parte lo recomiendo y pongo aquí algunos enlaces. 

Haceros un favor: No os lo perdáis.



Algunos pasajes del libro, copiado a mano (un placer) de pgs. 35, 36, 37 y 38:

"...En general, los periodistas se dividen en dos grandes categorías. La categoría de los siervos de la gleba y la de los directores. Estos últimos son nuestros patronos, los que dictan las reglas, son los reyes, deciden. Yo nunca he sido director, pero sé que hoy no es necesario ser periodista para estar al frente de los medios de comunicación"

"... La situación empezó a cambiar en el momento en que el mundo comprendió, no hace mucho tiempo, que la información es un gran negocio"

"... Antaño... Para la información, la verdad era la cualidad principal"

"... En la segunda mitad del siglo XX, ... el mundo de los negocios descrubre de repente que la verdad no es importante: que lo que cuenta, en la información, es el espectáculo. Y, una vez que hemos creado información-espectáculo, podemos vender esa información en cualquier parte." 

"... De esa manera, la información se ha separado de la cultura: ha comenzado a fluctuar en el aire; quien tenga dinero pude cogerla, difundirla y ganar más dinero todavía."

"...Su misión ny su regla no son mejorar nuestra profesión, sino únicamente ganar más."

"...Para estas personas, vivir la vida de la gente corriente no es importante ni necesario; su posición no está basada en la experiencia del periodista, sino en la de una máquina de hacer dinero."

"... Creo que para ejercer el periodismo, ante todo, hay que ser un buen hombre, o una buena mujer: buenos seres humanos"
Éste es Ryszard Kapuściński 

1 comentario:

Pablo Urbiola dijo...

Me pondré a su lectura la próxima semana, que ya estaré libre de exámenes. Gracias por la recomendación.

Un saludo,