Tres preguntas orales y su debate Parlamento La Rioja sobre la Reforma Local el 14-03-2013


Pregunta con respuesta oral en Pleno relativa a la opinión que tiene el Gobierno de La Rioja sobre la modificación de la legislación local básica.

EL SEÑOR PRESIDENTE: Siguiente pregunta, del señor Caperos, relativa a la opinión que tiene el Gobierno de La Rioja sobre la modificación de la legislación local básica.
Señor Caperos, tiene la palabra.

EL SEÑOR CAPEROS ELOSÚA: Gracias, señor Presidente. La pregunta está bien formulada.

EL SEÑOR PRESIDENTE: Gracias. Por el Gobierno, señor Consejero de Obras Públicas y Política Local tiene la palabra.

EL SEÑOR BURGOS NAVAJAS (consejero de Obras Públicas, Política Local y Territorial): Sí, señor Presidente, señorías. Veo señor Caperos que no prestó atención a lo que le dije hace quinces días cuando usted mismo me interpeló sobre este mismo tema y estuvimos hablando, debatiendo durante treinta minutos. Pues mire le voy a repetir, pero por favor présteme atención este viaje. El Gobierno opina que la reforma es necesaria, que es una reforma demandada por los ayuntamientos y por la sociedad y que además es una reforma que es acorde a la situación económica y social que en estos momentos vive España.

EL SEÑOR PRESIDENTE: Gracias, señor Consejero. Señor Caperos, tiene la palabra.

EL SEÑOR CAPEROS ELOSÚA: Muchas gracias, señor Presidente, señorías.

Señor Burgos: yo no sé si soy el que no se entera de nada o es usted. Yo lo que espero es que usted no abuse del consumo moderado no ya del tabaco, como recomienda el señor Sanz, sino del engaño y la mentira que tanto nos tienen acostumbrados en esta Cámara.

Usted que reparte tantos carnés de intervenciones parlamentarias creo que al que no le escuchó en la última es a mí. Pero quizás a mí no me tenía que escuchar, le tenía que escuchar a los Alcaldes del Partido Popular aquí presentes en esta Cámara y también a los socialistas y también a los del PR. Se lo recuerdo, señor Burgos. Los municipios riojanos ven la reforma local discriminatoria y un ataque a su autonomía. Esto no lo dice el señor Caperos ni el Grupo Parlamentario Socialista, que también lo dicen los alcaldes de La Rioja, la inmensa mayoría del Partido Popular. No sé si usted eso lo entiende cuando reparte esos diplomas de buenas intervenciones. Espero que no les enmiende la plana a los alcaldes del Partido Popular.

Pero se lo voy a volver a repetir. "Los municipios riojanos ven la reforma discriminatoria y un ataque a su autonomía". Ayer en los principales diarios de esta comunidad autónoma.

Señor Burgos, esto no es una reforma local, es un ataque a lo local, es una chapuza y un disparate y usted es el único en toda España que ya solo cree en sacarle la cara al Gobierno y que se ha quedado absolutamente solo. No lo digo yo, lo dicen en Galicia, lo dicen en Andalucía, lo dicen en Castilla y León.

Señor Burgos, a ver si se aplica usted un poquito y no se queda solo.

Y termino esta primera pregunta diciéndole y exigiéndole una cosa: no vuelva a decir a los alcaldes que están liberados, porque los alcaldes en todo caso estarán esclavizados. Y el que estará liberado es usted, porque los Alcaldes trabajan por un salario digno y dedicándole muchas horas a su pueblo. Muchas gracias.

(Aplausos).

EL SEÑOR PRESIDENTE: Gracias, señor Caperos. Señor Consejero, tiene la palabra.

EL SEÑOR BURGOS NAVAJAS (consejero de Obras Públicas, Política Local y Territorial): ¡Mire! Señor Caperos, no manipule un titular de un periódico. Ese titular no es la opinión de los alcaldes del Partido Popular, y usted lo sabe. En la reunión que hubo en la Federación de Municipios esa fue la opinión de los alcaldes socialistas. Los alcaldes del Partido Popular, y así consta en el acta de esa reunión, no opinaron eso, simplemente fue lo que ustedes dijeron que debía de constar en el acta como opinión suya, y así ha sido. Pero los alcaldes del Partido Popular están a favor de la reforma local. Sí, señor Caperos. ¿Que hay que sugerir, que hay que alegar, que hay que mejorar, que hay que completar esa reforma? Ya se lo digo yo también. Si el Gobierno de La Rioja también ha hecho alegaciones. Pero estamos a favor de la reforma, cosa que los alcaldes del Partido Socialista no están. Es que ustedes no quieren reformar la Administración local, ese es su problema, que tuvieron responsabilidades de gobierno y no lo hicieron. Y ahora lo que hacen es torpedear la reforma de la Administración local, esa reforma que los alcaldes del Partido Socialista tanto reclaman también señor Caperos, tanto reclaman, y este Gobierno escucha a los alcaldes del Partido Popular. ¡Mire! De las siete alegaciones que ha hecho este Gobierno a la reforma de la Administración local, el 100% están recogidas en las alegaciones de la Federación Riojana de Municipios. ¡Todas, señor Caperos! Y de las alegaciones de la Federación Riojana de Municipios el 80% coinciden con las que ha hecho este Gobierno. ¿Usted cree que es no escuchar a los alcaldes o cree que es coincidir con los alcaldes? Ustedes tienen un problema, y es que no quieren reformar la Administración local, una reforma que es demandada y que es necesaria y que este Gobierno desde luego tiene la valentía para acometerla. Muchas gracias. (Aplausos).

EL SEÑOR PRESIDENTE: Gracias, señor Consejero.

Pregunta con respuesta oral en Pleno relativa a qué le parece al Gobierno de La Rioja que se modifique la legislación local básica sin el consenso necesario.

EL SEÑOR PRESIDENTE: Siguiente pregunta, también del señor Caperos, relativa a qué le parece al Gobierno de La Rioja que se modifique la legislación local básica sin el consenso necesario. Señor Caperos, tiene la palabra.

EL SEÑOR CAPEROS ELOSÚA: Gracias, señor Presidente. Quisiera agrupar la siguiente pregunta si es posible.

Pregunta con respuesta oral en Pleno relativa a si cree el Gobierno de La Rioja que sería importante el consenso en la modificación de la legislación local.

EL SEÑOR PRESIDENTE: Gracias. Voy a dar lectura a ella. Es relativa a si cree el Gobierno de La Rioja que sería importante el consenso en la modificación de la legislación local. Señor Caperos, tiene la palabra.

EL SEÑOR CAPEROS ELOSÚA: Gracias, señor Presidente. Las dos preguntas están perfectamente formuladas.

EL SEÑOR PRESIDENTE: Pues gracias. Y le damos la palabra al señor Consejero. Tiene la palabra.

EL SEÑOR BURGOS NAVAJAS (consejero de Obras Públicas, Política Local y Territorial): Señor Caperos, no me extraña que quiera agruparlas, es que son la misma pregunta. Vamos a ver. Qué diferencia hay entre, qué diferencia hay entre qué le parece al Gobierno de La Rioja que se modifique la legislación local básica sin el consenso necesario o si cree el Gobierno de La Rioja que sería importante el consenso en la modificación de la legislación local. Es que son las mismas, señor Caperos. (Comentarios ininteligibles). ¡Mire usted! Le voy a decir una cosa. El consenso es lo ideal pero para todo. Cuando más consenso haya en todas las decisiones que se puedan tomar, muchísimo mejor. Ahora, le voy a decir también otra cosa, si se ha intentado el consenso, se sigue intentando el consenso como se está haciendo y no se consigue el consenso, lo importante de verdad es que se acometa la reforma local. (Aplausos).

EL SEÑOR PRESIDENTE: Gracias, señor Consejero. Señor Caperos, tiene la palabra.

EL SEÑOR CAPEROS ELOSÚA: Muchas gracias, señor Presidente. Señorías. Dicen en mi pueblo -no se moleste nadie- un dicho muy corriente, dicen: "Me muero y no le educo". Pues a mí me pasa con usted, señor Consejero.

Hay dos preguntas admitidas por la Mesa, no me pregunte a mí, suponga usted que es para poder hablar de política local en este Parlamento sin prisa. Por lo tanto vaya aprendiendo parlamentarismo y sepa (murmullos), y sepa que aquí para poder hablar en esta tribuna necesitamos una cosa que se llama tiempo, y por eso una es la opinión y otra es qué le parece.

Pero al margen de estas diatribas, yo lo lamento por usted porque se va a quedar hoy a la altura del barro, pero no conmigo, sino con usted mismo señor Consejero. Todos ustedes y los medios de comunicación han oído que el consejero dice que los Alcaldes del Partido Popular y su Presidente están de acuerdo con la reforma. Esto ya va a ser de “parvulitos”. Ayer, diario..., uno de los dos diarios regionales, dice el Presidente Varona [de la Federación Riojana de Municipios]: "Entendemos que es necesaria una reforma, pero no estamos de acuerdo con la reforma". ¡Ayer! Bueno, señor Burgos, ¿quién tiene razón usted cuando dice que no..., que están de acuerdo o la persona que habla que dice que no está de acuerdo? Yo creo que hay que tener un poquito más de consistencia y de solidez cuando se va a hablar de los demás y cuando usted está diciendo que los demás no les gusta algo que ellos dicen que no le gusta.

Señor Burgos, consenso no es tener 185 diputados en las Cortes españolas, consenso no es el Boletín Oficial del Estado, que lo da el ganar unas elecciones, se lo acepto, consenso no es imponer señor Burgos, consenso no es el rodillo señor Burgos, consenso es otra cosa.

Y usted en sede parlamentaria ha dicho que lo que yo he comentado antes no era verdad y usted ha mentido. Y ha mentido porque yo tengo el borrador de la Federación Riojana de Municipios... Lo ven… el membrete. Esto no lo hace el PSOE, el PSOE no hace esto, esto lo hace los que dirigen la Federación Riojana de Municipios con el consenso de los Alcaldes del PSOE. ¿Y quiere que leamos? porque va a quedar usted a la altura de sí mismo, es decir, debajo de la horma del zapato.

Vamos a leer. Artí... -No. ¡Pero hombre! Tranquilo que no tenemos prisa-. Artículo 26.3, literal... (Comentarios ininteligibles). Sí, ese, el mismo documento que usted decía que no había aprobado la Federación Riojana. ¡Ah! Bueno, pues lo vamos a leer a los medios de comunicación y a los señores ilustrísimos diputados y diputadas. "Artículo 26.3. Nos parece que esta es una medida claramente discriminatoria que atenta contra el principio de autonomía local". Federación Riojana de Municipios, Alcalde de Huércanos, del Partido Popular y mayoría del Partido Popular en la junta.

Artículo 27... El artículo 25, que se lo he dicho, está en la página tres. En el artículo 27, en la página ya cuatro, dice: "El punto primero del artículo 61 bis es un ataque indiscriminado a los municipios de población inferior de 5.000 habitantes". “Es una temeridad sin precedentes”.

Página cuatro. (¡Ole por los Alcaldes que han redactado esto, a pesar de usted!) "Solicitamos la eliminación del artículo 61 bis". Que es el que dice que se interviene a los municipios. Y en la disposición adicional tercera de dicho documento dice lo siguiente: "Desde la Federación Riojana de Municipios vemos tremendamente injusto y degradante el no reconocer el trabajo de los corporativos y de los municipios inferiores a 1.000 habitantes". Señor Burgos, esto no lo dice el PSOE, lo dicen los Alcaldes del Partido Popular, del PSOE y del Partido Riojano.

Y como me quedan diez segundos, casi que le aconsejo “la salida Benedicto XVI” a usted y a su jefe, y si no van a Castel-Gandolfo, uno se puede ir al chalé de Villamediana y usted a Alfaro.

(Aplausos).

EL SEÑOR PRESIDENTE: Gracias, señor Caperos. Señor Consejero, tiene la palabra.

EL SEÑOR BURGOS NAVAJAS (consejero de Obras Públicas, Política Local y Territorial): Sí. Señor Presidente. ¡Mire usted! Yo entiendo la triquiñuela de hacer dos preguntas para tener más tiempo para hablar. Pero no haga la misma pregunta. Tenga más originalidad, tenga más iniciativa. Hágame dos preguntas diferentes también sobre la Administración local. (Comentarios ininteligibles). Entonces entendería. Pero, efectivamente, dos veces la misma pregunta. (Comentarios ininteligibles). Pero, bueno. ¡Mire usted! Mire, vaya, señor Caperos, un poquito más allá de los titulares de los periódicos, un poquito más allá. Yo creo que los ayuntamientos, la reforma local y el debate que podamos tener se lo merecen, mucho más allá de cuatro frases sueltas que usted viene aquí y usted me lee. ¡Mire!, los únicos argumentos que he oído del Partido Socialista contra la reforma de la administración local es que es un ataque a la democracia, que van a desaparecer todos los ayuntamientos. ¡Esos son los únicos argumentos que ustedes han dado! Ni siquiera una alternativa. Simplemente radicalizar su discurso, radicalizar su discurso para oponerse a un borrador de una reforma local. ¡Sí, señor Caperos! Una reforma local que se está consensuando con la Federación Española de Municipios. ¡No, no! ¡Si ustedes ya se han levantado de la mesa! ¡Ustedes hace ya varios meses que se han levantado de la mesa y que ya no quieren hablar absolutamente nada de la reforma local! Han visto que es una reforma que necesita mejorar, que es una reforma que no todos los Ayuntamientos están de acuerdo, tal y como se planteó en un inicio, ¡y ustedes han tomado el camino más sencillo!: ¡Ariete político! (Comentarios ininteligibles). Efectivamente, ¡vamos a atacar al Partido Popular simplemente con esta reforma local! En vez de, en vez de apoyar, en vez de aportar, en vez de intentar llegar a acuerdos, ustedes ya simplemente la han tomado como un ariete político. Pues, mire, al margen de las alegaciones, que yo tengo el mismo documento que me lo mandó el presidente de la Federación de Municipios, a usted, de la terminología que usted ha leído aquí, lo que se le ha olvidado decir, lo que se le ha olvidado decir es que este documento es un documento positivo; que es un documento de la Federación Riojana de Municipios que anima, anima a hacer la reforma de la administración local, ¡que, efectivamente, alega determinadas cuestiones que hay que mejorar! ¡Pero eso también lo hace el Gobierno de La Rioja y lo están haciendo otras comunidades autónomas, y lo están haciendo ayuntamientos en plan positivo para mejorar este documento!, porque queremos que la reforma de Administración local que salga sea la mejor para los Ayuntamientos, que garantice sus competencias, evite duplicidades, su sostenibilidad económica, que racionalice las estructuras de nuestros ayuntamientos. Eso es actuar en positivo, no oponerse como ustedes han hecho, sin alegar absolutamente nada, que es un ataque a la democracia. Ya ven, una reforma, una ley, un ataque a la democracia. El único ataque a la democracia que ha habido y que yo recuerdo fue el 23F. ¡El único! Y ustedes emplean esos términos, esos términos para denostar una reforma de la administración local que está solicitada por todos los ayuntamientos y que es demandada por los ciudadanos. ¿Se da usted cuenta en qué situación está el Partido Socialista?: Está en las barricadas, señor Caperos. ¡Está en las barricadas en la reforma de la administración local! Y buscan cualquier triquiñuela, cualquier palabra, cualquier adjetivo para descalificar esta reforma de la administración local. ¡Mire! Este Gobierno no está por la labor; no está por la labor, ni este Gobierno ni la Federación Riojana de Municipios, que sigue trabajando -¡sí, señor Caperos!-, alegando para mejorar este texto, pero trabajando para que el texto sea lo mejor posible. Lo que no puede ser, señor Caperos, es que el Partido Socialista en una reforma tan importante se atrinchere en las barricadas, haga un ariete político exclusivamente de esta reforma y sus únicos argumentos sean ataque a la democracia y que van a desaparecer todos los municipios. ¡Por favor, señor Caperos, más seriedad! (Aplausos).

Debate sobre Política Local en Pleno del Parlamento La Rioja 28-02-2013


Interpelación relativa a la política local.

EL SEÑOR PRESIDENTE: Siguiente interpelación, del Grupo Parlamentario Socialista, relativa a la política general del Gobierno de La Rioja en materia de política local. Para defender esta iniciativa, tiene la palabra el señor Caperos.

EL SEÑOR CAPEROS ELOSÚA: Muchas gracias, señor Presidente.

Señorías, muy buenas tardes. "Donde acaban mis competencias empiezan mis incumbencias". Esta extraordinaria frase del que fuera durante los primeros veinte años de nuestra democracia alcalde de Vitoria, José Ángel Cuerda, resume a la perfección el sentir y el buen hacer de los alcaldes y los concejales de nuestro país respecto a la distancia existente algunas veces entre la realidad y las normas.

Señor Consejero, señorías, no pierdan cuidado, esta tarde no les voy a hablar de lo que hacen cada día en su jornada laboral los alcaldes y los concejales de nuestra tierra tal como les conté apenas hace veinte días en esta Cámara. Esta tarde, señorías, no les voy a insistir ni a fatigar, si así fuera, en el reconocimiento a esos hombres y mujeres que dedican su tiempo a representar y trabajar por sus conciudadanos. No, señor Consejero. Esta tarde, en nombre del Grupo Socialista, vengo a interpelarle en su calidad de consejero de política local del Gobierno de La Rioja. Quiero interpelarle, preguntarle, incluso si pudiera hasta persuadirle, sobre la mal llamada reforma local que ha presentado el Gobierno del PP y que, de salir adelante en los términos en que está redactada, afectará de manera muy negativa a los pueblos y ciudades de nuestra tierra. Quiero, señor Consejero, que me diga si comparte o no el Gobierno de La Rioja el texto impuesto por el Gobierno de España para que los ciudadanos, alcaldes y concejales sepamos con quién están ustedes.

Señor Consejero, señorías, hace unos días el ministro Montoro, del Partido Popular, presentó como un avance del municipalismo lo que en realidad es un claro ataque en toda regla a la capacidad de los Ayuntamientos de influir y actuar en beneficio de los ciudadanos. El anteproyecto de ley presentado, que modifica sustancialmente la vigente Ley de Bases del Régimen Local, convierte a los gobiernos locales en administraciones periféricas sometidas a la tutela jerárquica invasiva de las diputaciones, en nuestro caso de la Comunidad Autónoma, y de la Administración general del Estado. En este sentido no solo no avanzamos, sino que retrocedemos muchos años, volviendo a una concepción jerárquica que confunde racionalización y eficiencia con centralismo y disciplina.

Señorías, no somos únicamente los miembros de la oposición parlamentaria, los alcaldes del PSOE o de otros partidos los que opinamos que una reforma presentada estos días por el PP es un disparate, un auténtico disparate. También el mundo académico muestra con argumentos sólidos el disparate al que ustedes nos abocan, como bien ha dicho el profesor Subirats realizando un certero análisis sobre los defectos de esta propuesta. Pero deben saber sus señorías que también la mayoría de alcaldes del Partido Popular en la intimidad y en el anonimato muestran su desaprobación a esta contrarreforma, aunque desgraciadamente sea con un silencio atronador.

Señorías, señor Consejero, ¿a quién se le puede ocurrir, en plena lógica de los gobiernos multinivel con competencias cruzadas en un sinfín de administraciones en cada espacio territorial, postular esta simplista idea de "una competencia, una administración"? Es evidente que la frase vende, ¿verdad?

¡Vende! Como bien ha indicado el profesor Subirats en un texto brillante que hago mío, quizá conecte bien con ese imaginario que busca racionalizar simplificando y delimitando, pero cualquiera que conozca un poco el funcionamiento real de las políticas públicas en la actualidad sabe que eso es pura demagogia, apta solo para ciudadanos cándidos, de los que afortunadamente cada vez quedan menos.

¿Cómo se puede marginar al grueso de los ayuntamientos de los temas sociales en momentos tan delicados como los que vivimos en la actualidad? ¡Un verdadero disparate, señorías!

Si defendemos una mirada política y democrática de los ayuntamientos, no se puede aceptar que se conviertan en oficinas administrativas desconcentradas, sin autonomía de decisión ni asunción de responsabilidades, para, ¡esa es otra!, defender el giro centralizador y jerárquico, el argumentario “montorista” –discúlpenme el atrevimiento–... Por cierto, el mismo ministro que ha impulsado y ha aprobado una amnistía fiscal para evasores fiscales del tipo Bárcenas y que así puedan regularizar lo defraudado. Nada que decir.

Toda esta reforma se fundamenta, señorías, en evitar un despilfarro municipal, que ya se da por supuesto, y defender la eficacia administrativa y el sacrosanto equilibrio presupuestario. En el fondo, señorías, lo que se nos propone es la negación de la condición de institución política y democrática a los Gobiernos Locales, al reducir sus funciones básicas a lo mínimo y extender la provincialización forzosa o preferente a todo tipo de competencias y servicios. Ahora resultará que el futuro del municipalismo está en las diputaciones, instituciones opacas donde las haya. No aquí, que es la Comunidad; aquí, señorías, en nuestra tierra hablamos de quitarles competencias a los ayuntamientos y dárselas al Gobierno autonómico.
Señor Consejero, señorías, el señor Sanz, dedicado sin éxito a ejercer de futurólogo o de “pitoniso”, recuerden aquello de "la tasa del desempleo será del 9%", ahora vuelve a la carga y en este asunto, para calmar a los alcaldes del Partido Popular, dice que nos garantiza que no pasará nada en los pueblos de La Rioja si se aprueba esta reforma. ¡Pues que Dios nos pille confesados! ¿Acaso alguien puede garantizar que no pasará nada si se aprueban artículos como el artículo 61 bis por muy presidente que se sea? ¿Qué dice el artículo 61 bis de la reforma? Yo se lo digo: "Intervención en los municipios inferiores a 5.000 habitantes". Ese es su título. Y relata cómo se intervendrá en esos municipios, el 94,8% de los municipios de La Rioja, es decir, todos menos nueve. ¿Por qué solo, señorías, se va a intervenir a los municipios menores de 5.000? ¿Puede explicármelo usted si llama al ministro Montoro? ¿Es que acaso los mayores de 5.000 habitantes, por cierto, solo nueve, si incumplen lo que dice el Gobierno deben tener barra libre? ¡Pregunto! Yo le digo que ni los menores ni los mayores tienen que estar sujetos a esta arbitrariedad de intervención, que quien haya redactado este engendro no sabe lo que es un Ayuntamiento ni lo ha visto en su vida.

Señor Consejero, ¿están usted y el Gobierno del Partido Popular de acuerdo con este artículo y con lo que ello significa? ¡Amén! ¿Cree sinceramente que pueden estar los alcaldes del PP? Ahí ya no me puede decir que sí porque yo le digo que no. Esta semana mismo he estado en Madrid en la Federación Española de Municipios y lo he comprobado con mis propios ojos.

Señor Consejero, ¿sabe lo que dice el artículo 26 del texto? Yo se lo digo. Establece un marco mínimo de competencias fundamentadas únicamente en los habitantes, que las estandariza con criterios únicamente económicos. ¡Sacrosanto dios económico de ustedes! Y nos dice que no podremos realizar algunas competencias que venimos ejerciendo, como ludotecas, guarderías, bibliotecas o atender a las personas en exclusión, si no tenemos ese número mínimo de habitantes. ¿Le parece a usted bien esto? ¡Es un disparate! Respóndame, por favor, señor Burgos, porque la brecha entre lo urbano y lo local y lo rural cada vez se estrecha más.

Señorías, no estamos ante una reforma local, estamos ante un ataque a lo local, un ataque a lo local. ¿Quiere esto decir, señorías, que funcionaba todo bien hasta ahora, que no era necesario cambiar concepciones o disfunciones? ¡No! No decimos eso tampoco. Desde el rigor hay que decir que las cosas tampoco funcionaban del todo bien y que era necesario innovar y transformar, pero desde una concepción que parta del reconocimiento de la autonomía local, del valor de la proximidad de los servicios públicos, de la importancia de la diferencia y la identidad local y, sobre todo, de la idea de que todo cambio exige implicación y proyecto compartido. Necesitamos más y no menos municipalismo. Es posible que nos encontremos con quien crea que hay demasiados ayuntamientos. Incluso se puede afirmar que algunos han hecho auténticas barbaridades en estos años. Existe confusión competencial. ¡Aceptamos! Pero esta situación, y de unos pocos, no se arregla con autoritarismo, demagogia y simplificación o, hablando de sueldos o derroche, precisamente que lo haga el ministro de Hacienda de la amnistía fiscal.

Señorías, señor Consejero, quiero acabar esta intervención no sin antes pedirle, exigirle, que me responda a las preguntas que le he realizado en esta interpelación. Recuerde quién interpela y quién responde en este Parlamento. Pedirle y sugerirle que no realice una intervención al uso del "y tú más" a que tan acostumbrados nos tienen en esta tribuna o que no aluda de nuevo a Zapatero ya jubilado. Sería deseable que usted, como consejero de Política Local de La Rioja, no solo defendiese la vigente estructura territorial de La Rioja durante siglos, sino que además enviase un mensaje de apoyo y tranquilidad a las decenas de municipios y a los alcaldes y concejales de nuestra tierra.

Señorías, a estas horas en muchos ayuntamientos de España y de La Rioja pensarán –pensamos– en una frase pintada en una calle de Atenas que dice lo siguiente: "Rogamos dejen de salvarnos".

Muchas gracias. (Aplausos).

EL SEÑOR PRESIDENTE: Gracias, señor Caperos. Por el Gobierno, el señor Consejero de Obras Públicas y Política Local y Territorial tiene la palabra.
EL SEÑOR BURGOS NAVAJAS (consejero de Obras Públicas, Política Local y Territorial): Señor Presidente, señorías. ¡Mire, señor Caperos!, de nuevo se ha quedado en un bonito discurso retórico con tintes demagógicos y algunas falsedades, pero, como dicen en mi pueblo: "De chicha, ¡de chicha no hay nada!". Usted no ha dicho absolutamente nada de verdad de enjundia a la hora de algo tan importante como es la reforma de la Administración local. Mire usted, hablando de reforma local llevamos quince años por lo menos y en los últimos cinco verdaderamente en profundidad. ¡Y en eso coincidimos todos! La reforma local era algo realmente necesario y es algo realmente necesario. Mire, yo siento que a usted le moleste, pero el anterior Gobierno socialista, el señor Zapatero, prometió hacer una reforma local, ¡la prometió hacer! ¿Sabe qué hizo? ¡Ni empezarla! Mire, por lo menos ahora hay un Gobierno que sabe que hay que hacer una reforma local, dice que la va a hacer y plantea hacer una reforma local. No simplemente la promete y ni siquiera inicia los trámites para hacer esa reforma local. Mire, es una necesidad y yo entiendo que a ustedes les moleste que el Gobierno del Partido Popular afronte esta reforma local. En primer lugar, porque ustedes la prometieron y no la hicieron, y ahora, evidentemente, viene otro Gobierno que dice que la va a hacer y se pone a hacerla. ¿En qué lugar quedan ustedes? Evidentemente, quedan en el lugar de aquel discurso, partido que tiene discurso pero que no da el salto a los hechos, que se quedan en el discurso siempre, cosa que no ocurre en este partido y en este Gobierno. Miren, yo les voy a explicar a sus señorías básicamente, fundamentalmente, la reforma local. Porque de lo que usted ha dicho hay muchísimas cosas que son falsas y hay otras que las ha exagerado hasta el infinito, señor Caperos. Mire, esta reforma local se basa en tres puntos fundamentales: uno de ellos es que define claramente las competencias de los municipios, que hasta ahora no estaban definidas; el segundo punto básico es que define también claramente la eficiencia económica para la sostenibilidad de los servicios públicos, que hasta ahora era algo que estaba también en el limbo de la ley; y en tercer lugar racionaliza las estructuras de los ayuntamientos, las estructuras municipales y los sueldos –los sueldos y los liberados– de las personas que trabajan para esa Administración y que pagan todos los ciudadanos con sus recursos. En definitiva, esta reforma local, desde mi punto de vista, aborda el tema del municipalismo con un concepto de menos gasto de administración y mejor gestión de esa administración. Miren, en el apartado primero que usted decía, la definición de las competencias, por primera vez una ley dice claramente cuáles son las competencias propias de los ayuntamientos, en el artículo 25. Si usted se lo ha leído, señor Caperos, ahí figuran todas las competencias de los ayuntamientos. Dice también qué competencias pueden ser delegadas, las define claramente y además indica qué otras competencias son impropias de los ayuntamientos. ¡Ojo!, competencias impropias que los ayuntamientos podrán desarrollar si demuestran que económicamente son sostenibles y ya ejercen las competencias mínimas que ellos tienen diseñadas. O sea, que de ataque a la autonomía municipal ¡nada!, ¡absolutamente nada! Los ayuntamientos van a poder ejercer sus competencias y otras. ¡Claro, las han de ejercer siempre que mantengan la suficiencia económica de esas administraciones locales! No las van a ejercer para derrochar y para endeudarse. Eso es lo que esta ley persigue y lo que esta ley acota. Miren, el artículo 26 define las competencias locales por tramos de población. Usted ha dicho que si iban a quitar ludotecas, que si iban a quitar no sé qué. ¡Mentira, señor Caperos! ¡Vamos a ver! Si ya le he dicho. Las competencias están definidas. Si usted cumple con el paquete mínimo, podrá ejercer otras competencias. Si puede ejercer esas otras competencias, podrá ejercer las impropias, ¡pero siempre dentro de la sostenibilidad económica! No se meta usted a ejercer competencias que no son suyas si no tiene dinero siquiera para pagar las mínimas que le reclaman los ciudadanos. Eso es lo que dice esta ley, señor Caperos, y lo que usted no entiende. Mire, el artículo 27 habla de delegación de competencias. Habla precisamente de algo que hasta ahora se venía haciendo pero sin las suficientes garantías. Ahora el artículo 27 establece claramente qué competencias pueden ser delegadas en los ayuntamientos y, lo más importante, garantiza la suficiencia económica en la delegación de esas competencias, y lo garantiza hasta tal punto que, si una comunidad autónoma delega una competencia en un ayuntamiento y no cumple con el requisito de aportar los recursos económicos, el propio Estado puede detraerle de su participación en los ingresos esa aportación. ¡Fíjese si garantizamos lo que es la delegación de las competencias en los municipios! Y el artículo 7 define lo que son competencias impropias de los ayuntamientos, que son las que no les corresponden. Pero, ¡ojo!, ¡que no les dice que no las hagan!, sino que les dice: Mire usted, si usted hace las que le corresponde con una suficiencia económica y no se duplica esa competencia con el ejercicio de otra Administración, ¡también podrá realizarla! Eso es lo que dice la ley. ¿Eso es un ataque a la autonomía municipal, señor Caperos? ¡Yo creo que es todo lo contrario! Yo creo que es dar verdaderamente personalidad a los ayuntamientos. Decirles: "Podéis hacer lo que queráis, ¡ojo!, siempre que podáis sostenerlo económicamente, y que conste que los recursos económicos que tenéis son prioritariamente para esto". Eso es lo que dice esta reforma. Mire, el segundo aspecto importante de esta ley es la eficiencia económica en la prestación de los servicios. ¡Ya era hora, señor Caperos! Ya era hora de que se establezca un coste estándar de los servicios públicos. ¡Sí, sí!, que se va a establecer en coordinación con los ayuntamientos, que el Ministerio va a establecer ese coste estándar analizando las diferentes situaciones de los ayuntamientos y lo van a acordar, no el Ministerio, lo va a acordar en una comisión creada con la Federación Española de Municipios. O sea, que los ayuntamientos van a tener participación para establecer ese coste estándar de los servicios públicos. Yo creo que es muy importante que los ciudadanos sepan que los ayuntamientos ofrecen unos servicios públicos sin derrochar dinero público. Yo creo que eso es importante, señor Caperos. A usted le parece... Hace gestos. ¡Pues no!, yo creo que los ciudadanos lo que quieren es que gestionemos bien los recursos públicos. Y establecer ese coste de los servicios nos va a permitir a todos saber qué ayuntamientos efectivamente los gestionan dentro de unos parámetros razonables y qué ayuntamientos no los gestionan dentro de esos parámetros racionales. Y lo que dice la ley, lo que dice la ley es: ¡Mire usted, ayuntamiento!, si no gestiona los servicios públicos dentro de esos parámetros racionales de eficiencia y de suficiencia, habrá otras administraciones que a lo mejor lo hagan y gestionen esos servicios públicos. ¡Y eso no es un ataque a la autonomía municipal! Eso lo que es sencillamente es un tirón de orejas a aquellos municipios que no saben gestionar sus recursos públicos, señor Caperos, y entonces es cuando la diputación podrá asumir determinadas competencias. Pero, si los ayuntamientos gestionan como deben gestionar, como se gestionan, no tienen absolutamente nada que temer, señor Caperos. Miren, me le leído el artículo 61 bis, efectivamente. Y el artículo 61 bis dice que los municipios de menos de 5.000 habitantes podrán ser intervenidos por la diputación provincial. ¿Cuándo podrán ser intervenidos? Pues ¡hombre!, en un Estado de derecho, ¡cuando ese ayuntamiento está en una absoluta quiebra!, cuando ese ayuntamiento es incapaz de gestionar sus propios servicios, tiene tal nivel de endeudamiento que no puede sostenerse económicamente la prestación de esos servicios. Y es una salvaguarda para esos servicios públicos, señor Caperos, que en un momento dado de dificultades, de ineficacia de una administración local sea la diputación la que provisionalmente pueda efectivamente gestionar esos servicios. Y usted decía: "¿Y por qué a los de menos de 5.000 y a los de más de 5.000 no se les exige eso?". Mire usted, ¡si es una cuestión de medios técnicos! A los de más de 5.000 habitantes, que también pueden gestionar mal sus recursos públicos, lo que se les exige es que preparen unos planes económicos y financieros y que cumplan esos planes económicos y financieros como ya los han presentado muchísimos municipios. Sin embargo, los de menos de 5.000 habitantes no tienen esa capacidad para preparar esos planes. Por eso se establece el límite de los 5.000. Y ¡mire!, el tercer aspecto importante es la racionalización de estructuras y sueldos, que usted no ha hablado absolutamente nada pero también es importante. ¡Mire!, en esta ley por primera vez se limitan los sueldos de los alcaldes, y se limitan de una manera racional, comparando con otros cargos de otras administraciones, en este caso el secretario de Estado, y en función de la población, que yo creo que es un parámetro adecuado a la hora de establecer la carga de trabajo de un alcalde. Se limita también el número de cargos que deben tener sueldo. Y a mí también me parece importante que haya un control de las cuentas públicas y que las administraciones y los políticos no veamos las administraciones simplemente como un sitio donde vivir, ¡no, señor Caperos!, sino un sitio donde trabajar; donde trabajar y ganar nuestra remuneración, ¡por supuesto que sí!, pero trabajando. Y por eso se limita. Y también se limita el número de personal. Yo creo que también es necesario limitar todos aquellos asesores, todos aquellos puestos que se crean exclusivamente a lo mejor para..., bueno, para que tenga una remuneración una persona de confianza o no. ¡No, no! También se limitan a lo estrictamente necesario, que es lo que debe ser. Por eso yo le digo que, ¡ojo!, sin decir que la reforma... que la reforma es completa, porque este Gobierno va a alegar también cuestiones puntuales a la reforma, sí que es una reforma que aborda lo fundamental, que lo aborda con seriedad, y que, efectivamente, habrá que pulir muchas cosas, pero desde luego se tiene la valentía, ¡la valentía!, para intentar una reforma local que el Partido Socialista cuando gobernaba no quiso hacer y ahora que no gobierna pone todas las trabas y todos los obstáculos del mundo.

EL SEÑOR PRESIDENTE: Gracias, señor Consejero. Señor Caperos, tiene la palabra para la réplica.

EL SEÑOR CAPEROS ELOSÚA: Muchas gracias, señor Presidente.

Señor Consejero, hablando de competencias impropias, usted tiene que saber mucho de ello porque me parece que pagan la factura de la autopista y es competencia del Gobierno de España, ¿verdad? Usted ejerce competencias impropias que les van a limitar a los ayuntamientos ejercer.

¡Mire, Señoría!, yo ya sabía que Zapatero tenía que salir en este debate, porque eso está en su argumentario en primera línea, en el frontispicio, y usted no ha renunciado a él ni a los anteriores.

Evidentemente que el PSOE ha querido siempre hacer una reforma local, pero la enorme diferencia con ustedes es que la ha querido realizar siempre con consenso y ustedes la quieren realizar con el rodillo y la van a realizar con el rodillo –si Bárcenas les deja, ¡eh!, si Bárcenas les deja– porque tienen mayoría absoluta. Pero yo creo que ni con esas.

Una reforma local que afecta a más de ocho mil ayuntamientos en España, a ciento setenta y cuatro en La Rioja, necesita del consenso de los grandes partidos, ¡de todos los partidos!, grandes y pequeños, y desde luego de la Federación Española de Municipios y Provincias. ¡Y menos mal que la Federación Española de Municipios y Provincias en el último minuto ha metido mano, porque en el texto que manejaban había hasta supresión de municipios! Se lo creerán o no, pero es así.

Señoría, señor Consejero, usted me dice que yo digo cosas falsas. ¡Dígame una! ¡Ninguna! Solo hay que leer, ¡leer!, ¡leer! Y vamos a leer. En el artículo 25 de este engendro dice que el municipio ejercerá en todo caso las competencias propias –como usted dice– y va haciendo un relato de las mismas: urbanismo, medio ambiente, abastecimiento... del municipio. Pero en el artículo siguiente, en el 26, dice: "Los municipios deberán prestar en todo caso los servicios siguientes –en todos los municipios–: alumbrado, cementerio –(risas) a poco ya nos lo quitan–, recogida de residuos, limpieza viaria...". Y ya va pasando al siguiente: "En los mayores de cinco mil –es decir, en el 5% de los ayuntamientos de esta comunidad autónoma–, además parque público, biblioteca pública, mercado y tratamiento de residuos". Yo me lo invento, ¿verdad? ¡Hay que tener descaro para salir aquí a decir que yo me invento! ¡Esto es lo que pone en la reforma!

Y abajo, en el punto 2, dice: "Por real decreto...". No pone que con los Ayuntamientos, pero espero que sea como usted dice. Yo le voy a dar el duro para usted, pero aquí en el texto pone: "Por real decreto se establecerá el coste estándar de los servicios previstos en este precepto". O sea, que el Gobierno de España va a decir por real decreto cómo tienen que ser los servicios. Y luego dice: "Y en los municipios inferiores a veinte mil asumirán el ejercicio de las competencias obligatorias las comunidades". ¡Esto es lo que va diciendo! Por lo tanto, Señoría, ninguna mentira, el texto es bien clarito.

Y cuando hablamos de derrochar, no hable de derrochar, señor Consejero. Mírese las dos manos y a la mano izquierda tiene a la consejera de Hacienda. Tenemos los Alcaldes firmado un convenio –algunos– de tributos, y, firmadito con la Comunidad Autónoma, dice que nos tienen que entregar liquidaciones, nos tienen que entregar a cuenta nuestros propios tributos antes de febrero. Hoy es 28, hoy no nos han pagado a los Ayuntamientos, ¡eh! O sea, que a ver quién incumple las cosas o si hay dinero. Y luego tenemos que aguantar que en el descansillo de esta sala el presidente dice que cumple el déficit. Será con nuestra cuenta, ¿no?, con la de los ayuntamientos, que no nos pagan lo nuestro, los tributos que nosotros les ponemos a los ciudadanos y que la consejera de Hacienda ha firmado, o su predecesor, un convenio con los Ayuntamientos que dice que en los dos primeros meses nos tienen que pagar, y hoy es 28 y no nos han pagado. Le reto a cualquiera a que lo compruebe. Pues no derrochamos los Ayuntamientos.

Y es verdad lo que decía el alcalde de Vitoria"Donde acaban mis competencias –sus competencias, señorías [señalando a los diputado-Alcaldes del PP]–, empiezan nuestras incumbencias" Si estamos pendientes de que usted corte las cunetas, la hierba de las cunetas de mi pueblo, entonces estamos muertos, ¡porque no llegan y lo tenemos que hacer nosotros para que las cunetas de sus carreteras estén limpias! O sea, que no nos diga que nuestras competencias las tenemos que ejercer, que los ayuntamientos lo hacemos muy bien y hacemos otras cosas que no debemos porque la Administración superior no lo hace.

Y hablemos de sueldos, que me queda poco tiempo. ¡Mire!, esa es la gran engañifa. O sea, ¿van a limitar a los alcaldes en el sueldo? ¿Pero usted sabe lo que cobran los alcaldes? Yo le cambio el sueldo y el tiempo que yo le dedico al ayuntamiento por el suyo. Yo no lo sé, pero veinticuatro horas. ¡Veinticuatro horas! Y yo sé que usted trabaja, pero yo las veinticuatro. Si usted cree que por el 20% del sueldo del secretario de Estado vamos los alcaldes a lucrarnos, que venga el secretario de Estado a mi pueblo y al pueblo de sus compañeros. Pongan límite a los asesores que ustedes tienen, pongan límites a los asesores de las grandes ciudades, a los alcaldes de las grandes ciudades, pero dejen en paz al 95% de los ayuntamientos de esta tierra.

Muchas gracias. (Aplausos).

EL SEÑOR PRESIDENTE: Gracias, señor Caperos. Señor Consejero de Obras Públicas y Política Local, tiene la palabra.

EL SEÑOR BURGOS NAVAJAS (consejero de Obras Públicas, Política Local y Territorial): Sí, señorías.
Bueno, señor Caperos, de nuevo lo mismo. O sea, de chicha de verdad aquí, de verdad de debatir de la reforma local, bien poquito.
¡Mire!, me dice que he nombrado a Zapatero. Lo he nombrado de refilón. Yo no sé si ha prestado atención o no, pero aquí a lo que me he dedicado ha sido a explicar la reforma local y los puntos fuertes de esta reforma local, ¡que es lo importante! Que lo importante es que sus señorías, que muchas de sus señorías son concejales, son alcaldes, pues verdaderamente entiendan y comprendan el porqué de la reforma local y el qué de la reforma local, que es muy importante. ¡Mire usted!, por supuesto que sería deseable que esta reforma local se aprobase por consenso, pero es muy difícil alcanzar un consenso cuando hay un partido que no quiere llegar a ningún acuerdo, señor Caperos. ¡Es muy muy muy difícil! ¡Y se ha intentado! Si esta reforma local lleva nueve meses en negociaciones con los diferentes partidos políticos y, al final, ¿en qué hemos acabado? En que el Partido Socialista ha dicho: "Me voy de la negociación". ¿Y por qué me voy de la negociación? Y ha salido con demagogias: que si van a privatizar, que si nos vamos a cargar la autonomía municipal... ¡Asustar a la gente, ese es su discurso! Todo para no llegar a un acuerdo, a un consenso, exclusivamente porque hay un Gobierno que verdaderamente quiere afrontar esa reforma local, una reforma local que ustedes fueron incapaces de impulsar. Pues por lo menos, por lo menos, traten de aprovechar y de apoyar una reforma local, de aportar a una reforma local y no de cerrar la puerta como la han cerrado de un bandazo. Yo lo que sí le puedo decir es que, ¡mire usted!, sería lo deseable que fuese por consenso, pero desde luego lo que es deseable y lo que los ciudadanos nos demandan, lo que los ciudadanos nos demandan, es que reformemos la Administración. ¡Y eso es lo que hay que hacer sí o sí! ¡Mire!, que los ciudadanos están soportando todos los ajustes económicos. Si usted habla con sus amigos, va por la calle, como lo hago yo, y me dicen: "Bueno, ¿y vosotros cuándo?, ¿cuándo la Administración, la local, la del Estado, la autonómica?, ¿cuándo?, ¿cuándo?, ¿cuándo os toca a vosotros? Oye, oye, los recursos nuestros, oye, gestionarlos bien, priorizar las cosas, no empleéis los recursos en cosas que no son necesarias, que ahora vemos que hay muchas necesidades y muy importantes". Eso es lo que los ciudadanos nos están diciendo. Y eso es lo que este Gobierno está intentando: dar respuesta a la demanda de los ciudadanos. Y usted sale aquí a esta tribuna con un discurso demagógico, con un discurso de ataque, un discurso retórico, un discurso filosófico... ¡Hombre!, señor Caperos, vamos a ponernos a trabajar en serio en la reforma de la Administración local.
¡Mire! Usted no ha interpretado bien el artículo 26. ¡No ha interpretado bien el artículo 26! El artículo 26 no ha cambiado nada respecto a la anterior Ley de Bases. El artículo 26 sigue definiendo por tramos de población las mismas competencias mínimas que se tenían antes, señor Caperos. Lo único que ha desaparecido son tres materias en las que había duplicidades o que entendemos que hay duplicidades: sanidad, educación y servicios sociales. Lo demás sigue igual, señor Caperos. No venga aquí a decir cosas que no son ciertas. Hay unas competencias generales en el 25 y luego se establecen unas mínimas por tramo de población, igual que estaba en la Ley de Bases del 85, señor Caperos, absolutamente igual, salvo, efectivamente, la supresión de esas tres competencias que se considera que son una duplicidad. ¡Mire! Tampoco haga juegos de palabras. "Por decreto se aprobará eso". Vamos a ver. Por decreto como norma jurídica. Espero que usted lo haya sabido entender, no por decreto como imposición. ¡En absoluto! Lo que dice es como si dijera "se aprobará por ley". Bueno, el decreto es una norma jurídica y se tiene que aprobar por decreto, que es como aprueba las normas un Gobierno. Igual que los parlamentos aprueban leyes, pues los gobiernos aprueban por decreto. Entonces, no venga con ese juego de palabras tratando de hacer ver como que es una imposición. ¡No, no! O sea, es simplemente una norma jurídica que se va a utilizar para aprobar un coste estándar que va a ser fruto del consenso de la Administración y de los municipios. Porque ¡a ver si usted se cree que la Administración del Estado lo que quiere es estar permanentemente interviniendo a los municipios o que la diputación lo que quiere es permanentemente asumir las competencias de los ayuntamientos! Todo lo contrario, señor Caperos, esto es una norma de salvaguarda. Ahora, lo que sí queremos es que los municipios sean sostenibles económicamente y sean eficaces en el empleo de los recursos públicos. De todas las maneras, señor Caperos, me demuestra que usted tiene poca confianza en el municipalismo, muy poca confianza en el municipalismo. ¡Mire! Yo la norma la he visto de otra forma: la veo como algo positivo, como algo que verdaderamente va a dar tranquilidad a las administraciones y tranquilidad a los ciudadanos, ¡a los ciudadanos!, de que sus ayuntamientos son sostenibles económicamente, que los sostienen los impuestos de los ciudadanos, que los recursos se utilizan de una forma eficiente. ¡Mire! Yo estoy convencido o casi convencido de que en La Rioja todos los ayuntamientos van a seguir ejerciendo sus mismas competencias, tal y como las vienen ejerciendo en estos momentos, estoy convencido. Y eso –le voy a decir– no es un convencimiento porque sí, sino que es fruto de lo que veo. Yo veo cómo los ayuntamientos gestionan bien sus recursos en la Comunidad Autónoma de La Rioja y veo cómo se ha hecho una política local en esta comunidad autónoma basada en la colaboración con los ayuntamientos, basada en la solidaridad, basada en el apoyo a los más pequeños municipios, que son los más débiles, y todo eso en su conjunto pues me hace pensar verdaderamente que los municipios en La Rioja van a seguir ejerciendo sus competencias como las han venido ejerciendo hasta ahora, señor Caperos. Confíe más en los ayuntamientos, confíe más en el municipalismo, señor Caperos. Parece mentira que sea alcalde, ¡hombre! (Aplausos).
EL SEÑOR PRESIDENTE: Gracias, señor Consejero.

Cónclaves y Congresos. Lecciones del Cónclave

La Iglesia Católica tiene nuevo Papa, el argentino Jorge Bergoglio es ya Francisco I

Se escribirá mucho sobre ello, pero no creo que se pueda hacer mejor de como lo está haciendo el corresponsal del diario EL PAÍS, Pablo Ordaz. Un ejemplo es su crónica de ayer (recomendable y casi obligatoria), así empezaba...:

"Un papa que sonríe, que da las buenas tardes, que hace una broma apenas unos minutos después de recibir sobre sus hombros el peso entero de una Iglesia lastimada, que pide la bendición antes de darla, que es jesuita como tantos otros que consiguieron hacer caminar de la mano la fe y el conocimiento, que vivía en un apartamento en vez de en un palacio cardenalicio y se montaba en el transporte público para ir a confortar a los enfermos y a los pobres, un papa que hace ocho años pudo serlo y dijo que pase de mí este cáliz, un papa que viene del nuevo mundo, que tiene cara de buena persona y que elige el sencillo nombre de Francisco es una oportunidad a la esperanza."

Hoy martes, Pablo Ordaz, vuelve a la carga con sus crónicas romanas (y al igual que ayersublime)..:

"Este papa que viene en son de paz va a dar mucha guerra. Dentro y fuera del seno de la Iglesia. Queriéndolo o sin querer, sus primeras 24 horas como Papa dejaron un sinfín de pistas sobre sus intenciones, sobre su carácter bonachón pero también expeditivo, el mismo que demostró cuando solo era un crío, al enviarle una carta con un dibujo y un ultimátum a su novia Amalia: “Si no me caso con vos, me meto a cura” Pablo Ordaz"

Personalmente creo que las lecciones que deja este Cónclave son extraordinarias y muchos, más de la cuenta, deberíamos (deberían) aprender de ello. Es posible que se tarde todavía algún tiempo en analizar y comprobar sus consecuencias, pero está claro que ya hoy se pueden observar algunas, bastaría con volver a leer detenidamente las crónicas de Pablo Ordaz y EL PAÍS. Crónicas: (ayer y hoy)

Ojalá cuando exista un nuevo Congreso del PSOE sepan (sepamos) tomar nota de la habilidad y capacidad con la que una Institución como la Iglesia (sí, tan conservadora, tan retrógrada y todo lo que queramos decirles...) ha sido capaz de hacer al elegir a Jorge Bergoglio, "Papa", contra todo pronostico. Me parece, como poco, de una audacia digna de admiración, por no entrar en más detalles ni adjetivos.

Hoy daría lo que fuera por saber que piensan (de verdad) los dirigentes de mi partido (el PSOE) sobre esta elección y su comparación (aun con las abismales diferencias) con lo que pasó hace un año en Sevilla... y con este cónclave... ¿no? ...

En fin, para terminar esta reflexión sobre la elección del Papa me viene a la memoria aquella frase de Salvador Allende, pronunciada en la Universidad de Guadalajara (México) en 1972 al inicio de su discurso:  "...hay jóvenes viejos y viejos jóvenes..." 

Veremos dónde está Jorge Bergoglio y dónde estamos los socialistas españoles ante nuestros cónclaves o congresos (pasados y futuros...). -la foto del nuevo Papa es prestada-tomada del País-

En defensa de los Alcaldes y los Concejales (intervención en el Parlamento de La Rioja 6-2-13)


El pasado 6 de febrero de 2013 intervenía en el Parlamento de La Rioja, como diputado del PSOE, para hablar (y defender) a los Alcaldes y Concejales. A todos. Aquí cuelgo la transcripción de mi intervención inicial. Espero que os guste.


EL SEÑOR PRESIDENTE: Siguiente proposición no de ley, del Grupo Parlamentario Socialista, relativa a que el Parlamento de La Rioja inste al Gobierno de España a tramitar, con urgencia, y aprobar un nuevo modelo de financiación local (Ley de Haciendas Locales), conjuntamente con la Ley Básica del Gobierno y la Administración Local, así como incorporar una memoria económica a esta última ley.
       Para defender esta iniciativa, tiene la palabra el señor Caperos.

       EL SEÑOR CAPEROS ELOSÚA: Muchas gracias, señor Presidente. Señorías, muy buenas tardes.

       Muy buenas tardes también al público asistente en esta Cámara y a la paciencia que muestra Pleno tras Pleno, con lo que aquí sucede. Es posible que el público presente, así como muchísima gente, hayan venido a escuchar esta tarde a los diputados y no sé si también a este diputado hablar de los ayuntamientos. Yo hoy les voy a hablar de los ayuntamientos riojanos.

       Señorías, hace ya unas horas que en Tirgo Juan Mari, su Alcalde, ha terminado de repartir gasoil con el camión. Estos días andan apurados por el invierno, pero hoy ha terminado ya su jornada. Ahora, con el camión ya preparado y listo para mañana a las seis, le espera Gerardo en el Ayuntamiento, pues esta noche toca reunión de la Mancomunidad en Cuzcurrita, aunque antes se darán una vuelta por el depósito de agua para vigilar el clorador.

       No muy lejos de allí, en Cuzcurrita de Río Tirón, Román, que esta semana está de tarde en la gasolinera y se le hacen eternas, apura su jornada entre coche y coche revisando los papeles que le ha dejado el secretario. Esta noche, cuando termine en la gasolinera, más tarde de las diez y sin cenar, irá a la mancomunidad que él preside y seguro que hoy también tendrá alguna petición de ayuda de emergencia, la cosa está mal.

       Bien lejos de Cuzcurrita, en Canales de la Sierra, José Luis, al que hace un tiempo su corazón le avisó de que se tomara las cosas con más tranquilidad, ha estado junto con otro Concejal quitando muebles de la casa del médico y llevándolos a la casa de las Asociaciones. Allí han hablado con preocupación del médico, de la enfermera y de las ambulancias. El servicio de ambulancias en la sierra, con la gente tan mayor, hace que los minutos sean oro.

       Sin embargo, en Zarratón, Jesús, el Alcalde, y Jesús, el concejal de Festejos, y Víctor, el tesorero, están contentos. Han terminado las fiestas de San Blas y Santa Águeda sin problemas, todo ha salido bien. Ahora tienen que desmontar la barra del frontón y llevársela en el remolque con todos los bártulos, pero están contentos.

       En Gimileo, Virginia, César, Quintín han quedado mañana, como cada jueves, pues quieren ir preparando una exposición de fotografías para Semana Santa y hay que limpiar y pintar la sala del Ayuntamiento. Este año César, en vista del éxito que tuvieron los camarones que compró en la pescadería de Casalarreina, tiene preparada otra sorpresa para las fiestas, aunque tenga que ir a comprarla bien lejos y luego liarse a cocinar, pero dice que merece la pena.

       En Haro, Asenjo, Rioja y Patricio andan echando cuentas de la piscina pues, aunque las instalaciones están muy bien, les cuesta mucho mantenerlas. Hace unos meses llamaron a todos los pueblos de la comarca para decirnos que nos iban a bajar la tasa por ser municipios de La Rioja.
       También en Haro, Leopoldo, Susana y Yolanda han quedado para hablar de la fusión del instituto y el encierro de los profesores. Andan muy preocupados, es normal.
       En Ezcaray, Diego –hoy aquí presente entre el público– ve caer la nieve y esboza una sonrisa pues eso significa esquiadores en la estación y en el pueblo. Hace falta, especialmente para el comercio local, que aguanta como puede, aunque, a decir verdad, el alcalde también sufre con el San Lorenzo, pues últimamente le cuesta ganar en casa y hace poco que el Casalarreina se llevó los tres puntos.

       Cerca de Ezcaray, en Valgañón, José, su Alcalde, se está preparando a estas horas porque entra a trabajar de noche en las pistas, donde prepara la nieve que mañana disfrutarán los esquiadores. Entre tanto, mañana, quitándole horas al sueño de la mañana, reunirá a sus Concejales para preparar la fiesta de la matanza, que este año van a organizar para el día 3 de marzo.

       En Treviana, Guzmán, el Alcalde, que hace unas semanas tuvo que salir corriendo de Foncea a media mañana del andamio y dejar la masa a medio hacer porque habían robado en la Iglesia y el Ayuntamiento, y aquel día tuvo que perder la mañana para poner una cerraja nueva y unas rejas en el Ayuntamiento, pues en la iglesia las cambió el cura, también ha quedado para este fin de semana con Ricardo, el Teniente de Alcalde, que hoy no tiene clases o esta semana no tiene clases en la Universidad, donde es Catedrático de Historia, y quieren ultimar un proyecto del románico. Dicen que merece la pena y que los vecinos les apoyan.

       Esta mañana, Javier, el Alcalde de San Vicente, en la reunión del LEADER que manteníamos en San Asensio, nos contaba el mal día que le esperaba en la poda si sigue nevando. Pero la labor hay que ir terminándola, si el tiempo lo permite. Hoy no le tocaba ir al Ayuntamiento en la dedicación parcial que tiene, pero ha tenido que ir a San Asensio a una reunión de ADRA y del LEADER.

       Mientras quien les habla estaba en San Asensio también reunido junto con Javier, Roberto y más Alcaldes, en Casalarreina Esther, Pedro y Maite preparaban los carnavales del sábado en el frontón, y Agustín, el Teniente de Alcalde, habrá dejado de soldar en su taller para ir a poner un cerrajón en la captación de agua.

       Señoras y señores Diputados, podría continuar diciendo nombres y apellidos de todos y cada uno de los Alcaldes y Concejales de nuestra tierra, de los 174 municipios riojanos, o de toda España, que a esta hora están trabajando por sus conciudadanos. Lo merecen y por ello es justo que se haga también en esta tribuna. Yo he querido hacerlo.

       Señoras y señores diputados, hoy más que nunca es necesario y justo poner en valor con el ejemplo de algunos nombres propios que me he permitido citar, de todos los colores políticos, en representación de los miles y miles de alcaldes y concejales que dedican su tiempo y su vida a los demás. Es verdad que algunos, los más afortunados, perciben, percibimos, retribuciones por el trabajo público, en su inmensa mayoría razonables, de las que no sólo no tenemos que avergonzarnos, sino que se justifican con el trabajo y dedicación y, en algunos casos, hasta con los resultados. Otros muchos, la inmensa mayoría, lo hacen sin ni siquiera percibir un solo euro por su dedicación y esfuerzo. A muchos de esos al parecer les van a borrar del mapa con una reducción de Concejales por ley que perjudicará notablemente a nuestros pueblos y ciudades. Parece ser que se va a cambiar la ley local, al parecer de forma unilateral y sin el consenso necesario.

       Señorías, en este momento lo que toca no es señalar a los Ayuntamientos, ni a los municipios, ni a las personas que hacen que funcionen los pueblos, cambiando una ley –como les decía– sin consenso y sin tocar la financiación. No toca suprimir concejales, no. Señorías, ahora no debe subordinarse a los Alcaldes y Concejales a meros “alguaciles”. Lo que ahora toca es dar más recursos a los municipios y poner en valor la actuación de esos miles y miles de concejales, batallón de personas que dignifican la vida política.

       Señorías, hoy lo que toca es decir alto y claro que la Administración Local no derrocha, que no es la culpable de la situación del país y mucho menos de las noticias a las que estamos asistiendo atónitos y escandalizados estos días y de las que hoy también en esta Cámara se sigue sin dar explicaciones, como hemos visto hace un par de horas.

       Señorías, los Alcaldes y Concejales necesitan un nuevo marco jurídico, sí, y también una ley de haciendas locales adecuada, pero lo que más necesitan es que su trabajo se ponga en valor y no se les señale como derrochadores o malos gestores a los que hay que retirarles las competencias, como si se tratara de niños pequeños a los que hay que controlar, cuando a los que había que controlar no se les ha controlado.
       Desde luego, los socialistas, con esta propuesta que pretendemos hoy debatir en este Parlamento, queremos reconocer a esos alcaldes y concejales y que el Gobierno de España apruebe una ley de Administración local y de financiación local digna que dignifique también, como lo hacen los concejales y los alcaldes.

       Muchas gracias. (Aplausos).

Toma de posesión del Presidente de la II República 1931

Noticieros del Archivo de Cine y Televisión de la UCLA. Pg. web (imprescindible para investigadores e historiadores): https://newsreels.net/...