23 noviembre, 2008

Manolo Saco: sublime

Manolo Saco es todo un lujo, de entre otros, del diario Público. Su columna, la del martes pasado, es sencillamente maravillosa. Sublime.



MANOLO SACO
PÚBLICO, 18.11.08

Hay días en que las buenas noticias sí son noticia. Como cuando conocemos que baja la inflación o que detienen a un terrorista especialmente sanguinario. Pero hay profesiones desgraciadas cuya supervivencia y bienestar llevan implícita la existencia de la desgracia ajena. Un aumento repentino en la salud de la población podría suponer la quiebra de más de una empresa de pompas fúnebres. Si dios hiciera el milagro de aparecerse para desmentir la existencia del infierno, las religiones desaparecerían, y con ellas sus mercaderes.

Los partidos de la oposición tienen en el fondo algo de pompas fúnebres y de predicadores del séptimo día. Querrían participar de las buenas noticias, como el resto de los mortales, pero están condenados, como en una tragedia griega, a sufrirlas en silencio, como las almorranas, porque la buena marcha de, pongamos por caso, la lucha antiterrorista sólo es una buena nueva cuando se está en el uso y disfrute del gobierno. 

Así, si la policía detiene a Txeroki, el jefe de la banda etarra Mariano Rajoy agradece el éxito ¿a quién? a la Guardia Civil, para a continuación recordar al gobierno, por milésima vez, ese mantra de su desgracia: “Este es el camino adecuado, el único camino para acabar con el terrorismo”. Catón para el facha imberbe: a ver niños, si caen los terroristas es porque la policía es buena, aunque el gobierno sea bobo, solemne y esté distraído jugando con el G-20.

Por cierto, el G-20. Si en el G-20 se le hace un sitio al representante de todos los españoles, los profesionales de la oposición subliman su rabieta y su desgracia con gracietas (“¿le darán una silla a Zapatero o se quedará de pie?”) o bien, una vez aceptado a Zapatero como animal de compañía del animal de Texas, se le quita importancia: “Las cumbres internacionales no arreglan los problemas que aquí tenemos”. Siempre hay un roto para un descosido. 

Mariano Rajoy (y os lo digo de todo corazón) se merece un puesto vitalicio de jefe de la oposición por lo bien que lleva el papelón desagradable de envidioso profesional. Su sacrificio no está lo suficientemente reconocido, porque para esa representación institucional no vale cualquiera. Zapatero a su lado no es más que un aficionado.

2 comentarios:

José María (Chema) Buzarra Cano dijo...

Hola Félix:

¿Qué tal por el Parlamento? Veo que te apuntastes a PÚBLICO. Yo, personalmente creo que tiene buenos articulístas, la maquetación es graciosa y de fácil lectura. Además y sin que ahora quiera prejuzgar nada de los intereses de EL PAIS y PÚBLICO, creo que poco a poco este último se está haciendo con un sector que podríamos denominar de centro izquierdas en lo ideológico.

Que pena que no tengamos en nuestra tierra cualquiera de las dos editoriales citadas.

Paciencia.

Félix Caperos dijo...

Hola Chema:

Por el Parlamento ya sabes... más de lo mismo. Un Presidente (Ceniceros) que no es Presidente; un Parlamento que no ejerce de Parlamento; un Presidente de la comunidad que no saluda ni a los diputados, por más que sólo seamos adversarios (¿que sería éste en otros tiempos?); una prensa que controla más a la oposición que al gobierno... En fin ya ves tú, que te voy a contar que no sepas.

Por lo demás, por lo de Público: sí me apunté a su compra (tozuda) desde el primer día y ahí sigo. Habrá que gastar los euros en algo que merezca la pena. Por supuesto, sigo con (mi-nuestro) País; que por cierto me (nos) da algunos disgustos que otros, pero que sigue siendo (bajo mi punto de vista) la referencia obligada en cuanto al periodismo de rigor. De hecho creo que últimamente anda muy mejorado, en comparación a meses anteriores, quizás por la competencia que público le hace por el flaco de la izquierda.

Bueno, un saludo Chema.

Félix